Buenas noches y Feliz Navidad, queridas familias y amigos de los animales:
¡Somos Malibú y Mazapán!, dos peludos que un día encontramos una puerta abierta en Casa Grande de Xanceda a un hogar lleno de amor, diversión y compañeros.
Hoy, desde nuestras camas calentitas y en compañía de nuestra familia granjera, reflexionamos sobre la suerte que tenemos, sobre todo cuando pensamos en esos peludos que en estas fechas no son tan afortunados como nosotros.
Ahora tenemos una vida de lo más GUAU, no nos falta de nada y somos profes e influencers que enseñamos a los más pequeños sobre la convivencia responsable con los animales. Pero no siempre fue así.
Tiempo atrás fuimos perros de la calle, no teníamos un lugar donde dormir y muchas veces pasábamos frío bajo los coches o en cualquier rincón que sirviera para pasar la noche. Buscábamos comida donde podíamos y nos acercábamos a las personas con la esperanza de recibir algo de alimento y cariño. A veces dábamos con seres humanos que nos ayudaban, pero otras veces nos recibían con gritos y piedras.
Cada día era una lucha por sobrevivir, sin nombre, sin caricias, solo soledad y nuestro instinto de seguir adelante. Al llegar la noche, cansados de esquivar coches, nos preguntábamos si alguien querría darnos una oportunidad.
Un buen día, una mano amiga se acercó a nosotros. No le importó nuestro aspecto ni que no tuviéramos raza o pedigrí, simplemente entendió nuestra situación. En Casa Grande de Xanceda nos dieron un nombre, un plato lleno de comida, el mejor de los hogares e incluso nos nombraron jefes de la patrulla guardavacas.
Por eso hoy queremos hablaros de corazón sobre el abandono de mascotas:
En España se recogen cada año, según la Fundación Affinity, más de 285.000 perros y gatos. No son solo números, son corazones que esperan una segunda oportunidad. La Navidad tiene un peligro oculto: los animales que se regalan en estas fechas corren el riesgo de ser abandonados más adelante. Por lo general, el momento en que las personas dejan a sus mascotas a su suerte es 6 o 12 meses después de Navidad, cuando la magia de las fiestas se agota y solo quedan las responsabilidades. Porque sí: un peludo es una responsabilidad para toda la vida.
Además, el 70 % de los perros abandonados o perdidos no tienen microchip, cifra que supera el 90 % en gatos. A nosotros, por suerte, nos pusieron identificación electrónica para que, si nos perdemos, sepan que nuestros compañeros nos esperan en Xanceda.
Porque no somos juguetes, somos parte de la familia. Según las estadísticas, un 20 % de los animales que se compran como regalo durante la Navidad son compras impulsivas; las personas que van a ser sus dueños (muchas veces niños) no lo tenían planificado adecuadamente.
Por eso, desde Casa Grande de Xanceda, os pedimos que no compréis peludos por capricho. Queremos ser vuestros compañeros, pero creemos que la mejor compañía requiere compromiso y, sobre todo, un amor que no entienda de fechas en el calendario.
Este par de peludos os animamos a optar por la adopción. Podéis acudir a las protectoras con vuestras familias, conocer la historia de los animales que llegan allí y el trabajo del voluntariado para mejorar la vida de perros y gatos que un día fueron bonitos regalos. Adoptad con cabeza y corazón, dad una segunda oportunidad como la que nos dieron a nosotros. Juntos podemos cambiar la situación de muchas mascotas.
Esta Nochebuena no queremos regalos caros ni grandes sorpresas, solo que antes de convertir un animal en un regalo, penséis en nosotros. Pensad en lo que significa darle a alguien la vida, la segunda oportunidad que nos dieron a nosotros.
Feliz Navidad a todos. Que ningún corazón se quede solo esta noche.
Con todo nuestro amor y gratitud,
Malibú y Mazapán.